Técnicas de relajación
Elige una técnica y sigue los pasos en orden. Observa cómo responde tu cuerpo a medida que avanzas. Si una te incomoda, prueba otra.
1. Respiración lenta
Respirar más despacio activa la respuesta de calma del cuerpo.
- Inhala contando hasta 4 por la nariz.
- Exhala despacio, durante unos 6 segundos.
- Pon una mano en el abdomen para notar el movimiento.
- Repite entre 5 y 10 ciclos.
2. Relajación muscular progresiva
Tensar y soltar enseña a reconocer y bajar la tensión.
- Tensa los hombros unos 5 segundos y suelta; nota el cambio.
- Sigue con las manos y la cara.
- Baja hasta las piernas y los pies.
- Respira al soltar cada zona.
3. Imaginación guiada
Llevar la atención a una imagen tranquila aleja la rumiación.
- Elige un lugar que te transmita calma.
- Añade 3 detalles: lo que ves, lo que oyes y lo que hueles.
- Respira mientras lo imaginas.
- Cierra con una frase breve.
Antes y después anota tu tensión de 0 a 10 para ver qué te funciona. Si una técnica aumenta el malestar, detente y prueba otra o busca apoyo.