Manejo de estrés
Elige una estrategia y sigue sus pasos. No hace falta hacerlas todas a la vez.
1. Nombra lo que te estresa y qué depende de ti
Separar lo que puedes cambiar de lo que no orienta qué hacer con cada cosa.
- Escribe la demanda principal que te está pesando.
- Marca la parte que sí está en tu control.
- Deja aparte lo que no depende de ti.
2. Resuelve lo que sí controlas, paso a paso
Actuar sobre el problema reduce la carga real, no solo la sensación.
- Elige un problema concreto de los que sí puedes cambiar.
- Piensa 2 o 3 opciones posibles.
- Quédate con una y da el primer paso pequeño.
3. Calma el cuerpo con la respiración
Alargar la exhalación ayuda a bajar la activación física del estrés.
- Inhala unos 4 segundos por la nariz.
- Exhala despacio, alrededor de 6 segundos.
- Repite unos minutos, sin forzar el aire.
4. Mueve el cuerpo y protege el descanso
La actividad física y un sueño regular ayudan a regular el estrés.
- Da una caminata u otra actividad que disfrutes.
- Mantén horarios de sueño parecidos cada día.
- Reparte pausas reales a lo largo del día.
5. Apóyate en otras personas
El apoyo social amortigua el efecto del estrés.
- Cuéntale lo que te pasa a alguien de confianza.
- Pide una ayuda concreta, no genérica.
- Si te desborda o se prolonga, considera un profesional.