El estrés es la respuesta del cuerpo y la mente ante una demanda que sentimos difícil de afrontar. Se nota en señales físicas como tensión, dolores o problemas de sueño, y también en las emociones, los pensamientos y la conducta. (APA, s. f.)1 (OMS, s. f.)2
Por eso esta hoja empieza por describir la situación y cómo la notas. Distinguir qué parte sí puedes influir y cuál no depende de ti orienta el siguiente paso: cuando algo se puede cambiar, suele ayudar el afrontamiento centrado en el problema; cuando no, el afrontamiento centrado en la emoción ayuda a sostener el malestar. (Folkman et al., 1986)3
Reducir la carga, pedir apoyo o descansar también son respuestas válidas, no una rendición. Cuando la demanda no se puede cambiar de inmediato, cuidar tu energía es parte del afrontamiento. (Folkman et al., 1986)3 (OMS, s. f.)2
Cómo usar la hoja
- Usa una situación concreta, no toda la semana.123
- Separa con calma lo que depende de ti de lo que no.123
- Elige un paso pequeño para lo que controlas y un cuidado para lo que no.123
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