Llevar un registro breve de tu práctica de respiración consciente es una forma de autorregistro: anotar cada vez cómo estabas antes y después ayuda a observar el efecto real y a sostener el hábito. Registrar la propia conducta de este modo es una técnica básica de la terapia cognitivo-conductual. (Cohen et al., 2013)1
La respiración lenta y profunda es una técnica de relajación sencilla que puede practicarse casi en cualquier lugar y forma parte de las respuestas al estrés; por eso basta con unos minutos y un ritmo cómodo en cada práctica. (MedlinePlus, s. f.)2 (NCCIH, s. f.)3
Anotar qué notas en el cuerpo y en la mente —sin forzar un resultado— es parte de la práctica: poner en palabras lo que sientes ya reduce parte de la activación, y el NIMH incluye los ejercicios de respiración entre las actividades de relajación que cuidan la salud mental. (Lieberman et al., 2007)4 (NIMH, s. f.)5
Cómo usar la hoja
- Practica unos minutos con un ritmo cómodo y anota una fila por sesión. (MedlinePlus, s. f.)2
- Pon un número de 0 a 10 antes y después para ver si cambia algo, sin forzar un resultado. (Cohen et al., 2013)1
- Nombra en pocas palabras lo que notaste en el cuerpo y en la mente. (Lieberman et al., 2007)4
- Si respirar así te marea o aumenta la tensión, vuelve a tu respiración normal. (NCCIH, s. f.)3
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