Crítico interno
Saca la voz crítica de tu cabeza y ponla en el papel. Míralo como un pensamiento, no como una verdad completa, y respóndele con firmeza y sin maltratarte.
Responder con más precisión no es ignorar tus errores: es corregir sin usar la vergüenza como única herramienta. Si la voz crítica es constante o muy dura, hablar con un profesional puede ayudar.