La autocompasión es tratarte con la misma amabilidad y comprensión que ofrecerías a alguien que aprecias cuando lo pasa mal, sin negar el error ni la dificultad. Combina tres elementos: amabilidad contigo, reconocer que el sufrimiento es parte de lo humano y observar el malestar con atención, sin exagerarlo ni evitarlo. (APA, s. f.)1 (Neff, 2003)2
Estos ejercicios siguen la "pausa de autocompasión": reconocer el momento difícil, recordar que no estás solo en esto y dirigirte una frase amable. Preguntarte qué le dirías a un buen amigo ayuda a encontrar ese tono cuando cuesta usarlo contigo. (Neff y Germer, 2013)3
La autocompasión se puede entrenar: los programas que la cultivan se asocian con mejoras en el bienestar y con menos ansiedad, estrés y síntomas depresivos. (Ferrari et al., 2019)4
Cómo usar la hoja
- Trabaja sobre una sola situación difícil y concreta.1234
- Si te cuesta encontrar el tono, escribe primero qué le dirías a un buen amigo en tu lugar. (Neff y Germer, 2013)3
- Escribe a tu ritmo; puedes dejar partes en blanco y retomarlas otro día.1234
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