Apego ansioso PDF

El bucle del apego ansioso dibujado paso a paso, con espacio para escribir cómo se ve en tu caso y dónde puedes frenarlo.

El ciclo del apego ansioso

Recorre el bucle con algo que te haya pasado esta semana y escribe bajo cada etapa.

Una señal ambiguaNo contesta, responde corto, tarda, cambia un plan, se le ve distinto. Podría significar muchas cosas.
Lo que leo en esa señalSe está cansando de mí. Hice algo mal. Esto se acaba.
La alarma se enciendeNudo en el estómago, no puedo pensar en otra cosa, releo la conversación, miro el teléfono cada poco.
Lo que hago para asegurarmeInsistir, pedir que me lo repita, revisar, poner a prueba, retirarme a ver si me busca.
Lo que pasa despuésA veces calma un rato. Otras la otra persona se agobia, contesta peor y se aleja.

Y la próxima señal pesa más

Dónde puedo frenarloQué voy a hacer entre la alarma y lo que hago: cuánto espero, qué me digo mientras tanto, qué pregunto directo en vez de poner a prueba.

Pedir algo claro, como "avísame si vas a llegar tarde", no es lo mismo que poner a prueba.

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Qué es el apego ansioso y por qué el bucle se cierra solo.

La teoría del apego adulto parte de la idea de que los vínculos de pareja funcionan con el mismo sistema que une a un bebé con quien lo cuida. El estudio que abrió esa línea encontró que las formas de vivir el amor romántico se repartían en los mismos estilos descritos en la infancia, y que quienes puntuaban en el estilo ansioso vivían las relaciones con más obsesión, más deseo de fusión y más miedo al abandono. (Hazan y Shaver, 1987)1

A lo que ocurre en ese estilo se le llama hiperactivación del sistema de apego. Ante una señal de distancia, el sistema no se apaga: sube. Aparece la vigilancia hacia cualquier indicio de rechazo, el pensamiento se queda enganchado en la amenaza y se ponen en marcha conductas de protesta para recuperar la cercanía. (Shaver y Mikulincer, 2002)2

Esas conductas son las que cierran el bucle. Insistir, comprobar, exigir muestras de amor o retirarse para provocar una reacción buscan calma y a menudo consiguen lo contrario: la otra persona se aparta, y esa distancia confirma el miedo del que se partía. (Mikulincer y Shaver, 2012)3

Verlo escrito una vez es distinto de saberlo. Dibujar el bucle con un episodio concreto, con la interpretación y la conducta separadas, es la formulación que usa la terapia cognitivo-conductual para encontrar dónde se puede intervenir antes. (Cohen et al., 2013)4 Para situarte entre los cuatro estilos, la hoja de estilos de apego explicados trae la matriz completa.

Cómo usar la hoja

  • Rellénala en frío, con un episodio concreto de esta semana, no en medio de la alarma.
  • La etapa clave es la cuarta. Escribe lo que haces, no lo que crees que deberías hacer: revisar, insistir, mandar el mensaje y borrarlo también cuentan. (Mikulincer y Shaver, 2012)3
  • El punto de ruptura va entre la alarma y la conducta. Ahí caben una espera con hora, una frase para el rato de espera y una pregunta directa. (Cohen et al., 2013)4
  • Si la usas en consulta, dos copias del mismo episodio, una por cada miembro de la pareja, muestran el bucle desde los dos lados.

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Fuentes

  1. Hazan, C., & Shaver, P. (1987). Romantic love conceptualized as an attachment process. Journal of Personality and Social Psychology, 52(3), 511-524. https://doi.org/10.1037/0022-3514.52.3.511
  2. Shaver, P. R., & Mikulincer, M. (2002). Attachment-related psychodynamics. Attachment & Human Development, 4(2), 133-161. https://doi.org/10.1080/14616730210154171
  3. Mikulincer, M., & Shaver, P. R. (2012). An attachment perspective on psychopathology. World Psychiatry, 11(1), 11-15. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3266769/
  4. Cohen, J. S., Edmunds, J. M., Brodman, D. M., Benjamin, C. L., & Kendall, P. C. (2013). Using self-monitoring: Implementation of collaborative empiricism in cognitive-behavioral therapy. Cognitive and Behavioral Practice, 20(4), 419-428. https://doi.org/10.1016/j.cbpra.2012.06.002