Habilidades de regulación emocional
Cinco habilidades concretas para regular una emoción. Léelas, prueba una o dos y quédate con las que te sirvan.
1. Nombrar la emoción
Poner en palabras lo que sientes ya baja parte de la activación.
- Nota que algo cambió en tu ánimo o en tu cuerpo.
- Ponle una palabra: "esto es enfado, miedo, tristeza..." y un número de 0 a 10.
- Di dónde lo sientes en el cuerpo, sin pelearte con la emoción.
2. Respiración lenta (4-6)
Alargar la exhalación activa la respuesta de calma del cuerpo.
- Siéntate con la espalda apoyada y una mano sobre el abdomen.
- Inhala por la nariz contando hasta 4; sube el abdomen, no el pecho.
- Exhala despacio por la boca contando hasta 6. Repite de 2 a 5 minutos.
3. Anclar la atención (5-4-3-2-1)
Llevar la atención al presente corta las vueltas cuando la mente se acelera.
- Nombra 5 cosas que ves, 4 que puedes tocar y escucha 3 sonidos.
- Reconoce 2 olores, nota 1 sabor o un sorbo de agua, y vuelve a lo que hacías.
4. Relajación muscular
Soltar la tensión física que acompaña a la emoción, un grupo a la vez.
- Tensa los pies unos 5 segundos mientras inhalas.
- Suelta de golpe al exhalar y nota la diferencia.
- Sube poco a poco: piernas, abdomen, manos, hombros y cara.
5. Mover el cuerpo o pedir apoyo
La actividad física y la conexión con otras personas sostienen la regulación.
- Camina a paso ligero unos 10 minutos, aunque sea en casa.
- O escribe a alguien de confianza, dile cómo te sientes y pide algo concreto: que te escuche o te acompañe.
No todas funcionan igual para todas las personas. Practica con la emoción baja o media para que te salgan cuando suba. Si una no ayuda, prueba otra sin forzarte.