Una caja de herramientas emocional es tu lista personal de recursos para momentos difíciles: opciones para calmar el cuerpo, volver al presente, distraerte o pedir apoyo. La regulación emocional implica elegir y aplicar una estrategia adecuada, así que tener un menú propio ayuda a decidir mejor según el momento. (Gross, 2015)1
Funciona mejor en formato «si… entonces…». Planear de antemano cuándo y cómo usarás una herramienta —una intención de implementación— resultó más eficaz para reducir reacciones emocionales como el miedo y el asco que solo proponérselo de forma general. (Schweiger Gallo et al., 2009)2
El NIMH recuerda que el autocuidado puede requerir prueba y ajuste hasta encontrar lo que funciona para cada persona; por eso conviene revisar y actualizar la lista con el tiempo. (NIMH, s. f.)3
Cómo usar la hoja
- Escribe cada recurso como un plan «si aparece X, entonces hago Y»: decidirlo de antemano facilita actuar. (Schweiger Gallo et al., 2009)2
- Incluye al menos una herramienta para el cuerpo y una de apoyo, para no depender de una sola estrategia. (Gross, 2015)1
- Elige recursos realistas que puedas hacer en tu vida diaria y ajústalos después de probarlos. (NIMH, s. f.)3
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