Terminar una etapa, un trabajo, una relación o un lugar merece un momento para cerrarla bien. Escribe en cada cuadro con calma, sin apurar el paso a lo que viene.
Lo que me llevoaprendizajes, buenos recuerdos, cosas que valieron la pena.
Lo que dejo irlo que ya no me sirve cargar de esta etapa.
Lo que agradezcopersonas o momentos por los que estoy agradecido.
Lo que empiezalo que se abre ahora, aunque todavía sea incierto.
Un cierre a tu ritmo
No hay un tiempo correcto para cerrar una etapa. Tómate el que necesites.
Por qué marcar un cierre.
Los cambios de la vida tienen una forma que a veces olvidamos. El modelo de transiciones de William Bridges plantea que toda transición empieza por un final, antes que por el comienzo nuevo. Es un marco conocido, más de la experiencia y el acompañamiento que de la investigación clínica. (Bridges, 1980)1
Marcar un final con un pequeño gesto también se ha estudiado. Un estudio encontró que hacer un ritual sencillo después de una pérdida se asoció con sentirse más en control y con menos malestar. Se probó en muestras pequeñas y con pérdidas simuladas, así que conviene tomarlo con calma. (Norton y Gino, 2014)2
Esta hoja es ese gesto en papel. Poner por escrito lo que te llevas y lo que dejas ayuda a que el cierre sea tuyo y a tu ritmo.12
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Norton, M. I., y Gino, F. (2014). “Rituals alleviate grieving for loved ones, lovers, and lotteries”. Journal of Experimental Psychology: General, 143(1), 266-272. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23398180/