Los pensamientos automáticos son ideas breves que aparecen solas ante una situación y que solemos dar por ciertas sin examinarlas. Reconocerlos y anotarlos es el primer paso del trabajo cognitivo. (APA, s. f.)1
Anotar el pensamiento tal como apareció, junto con la situación y la emoción, es una forma de autorregistro: ponerlo por escrito ayuda a verlo con algo más de distancia. Nombrar la emoción con precisión también puede reducir su intensidad. (Cohen et al., 2013)2 (Lieberman et al., 2007)3
Muchos pensamientos automáticos siguen patrones reconocibles, como pensar en blanco o negro, anticipar lo peor o suponer lo que otros piensan. Identificar el patrón ayuda a no tomarlos al pie de la letra. (Beck, 1963)4
Cazar y nombrar el pensamiento es solo el inicio. Revisar la evidencia a favor y en contra y formular una versión más equilibrada forma parte de la terapia cognitivo-conductual, un enfoque con amplio respaldo. (APA, 2017)5
Cómo usar la hoja
- Anota el pensamiento con tus palabras exactas, no una versión suavizada.12345
- Marca la emoción y su intensidad de 0 a 10.12345
- Si reconoces el patrón, escríbelo; si no, déjalo en blanco.12345
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