Los pensamientos ansiosos suelen ser predicciones: la mente adelanta lo peor y lo siente probable aunque no haya ocurrido. Examinar esas predicciones a la luz de las pruebas, en lugar de obedecerlas, es parte de la terapia cognitivo-conductual para la ansiedad. (APA, s. f.)1 (Chand et al., s. f.)2
No se trata de discutir contigo ni de negar riesgos reales, sino de estimar qué es lo más probable y recordar que, si algo difícil pasara, podrías afrontarlo. Calcular la probabilidad y planear el afrontamiento le quita peso a la predicción. (Chand et al., s. f.)2
Cerrar con un paso pequeño ayuda a salir del bucle de darle vueltas o buscar seguridad una y otra vez. La TCC cuenta con respaldo para la ansiedad, y un profesional puede acompañar el proceso. (NIMH, s. f.)3
Cómo usar la hoja
- Escribe el pensamiento ansioso con tus palabras y pon cuán probable lo sientes de 0 a 100%. (APA, s. f.)1
- Busca pruebas reales a favor y en contra, y estima qué es lo más probable. (Chand et al., s. f.)2
- Termina con un paso pequeño en lugar de seguir revisando indefinidamente. (NIMH, s. f.)3
También puede servirte