Un diario de ansiedad es un autorregistro: anotar de forma breve cuándo aparece la ansiedad, qué la dispara, qué pensamientos surgen y qué hiciste. El autorregistro es una técnica habitual y temprana en la terapia cognitivo-conductual porque convierte algo difuso en información observable. (Cohen et al., 2013)1
El NIMH señala que reconocer los propios detonantes y respuestas forma parte del trabajo psicológico frente a la ansiedad; un registro escrito facilita ese reconocimiento y la conversación con un profesional. (NIMH, s. f.)2
Nombrar lo que se siente, en lugar de quedarse en una sensación difusa, se asocia con menor reactividad de la amígdala; por eso la hoja incluye señales frecuentes para ayudarte a ponerles nombre. (Lieberman et al., 2007)3
Cómo usar la hoja
- Escribe una entrada por episodio, no todo a la vez. (Cohen et al., 2013)1
- Usa palabras concretas para la situación y las señales del cuerpo, y una intensidad de 0 a 10. (Cohen et al., 2013)1
- Revisa varias entradas juntas antes de sacar conclusiones; si la ansiedad limita tu vida diaria, considera hablar con un profesional. (NIMH, s. f.)2
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