Nuestro acuerdo para discutir
Léanlo juntos, completen los espacios y fírmenlo antes de la próxima discusión. Busquen apoyo profesional cuando haya miedo, control o violencia; el acuerdo puede volverse inseguro.
1. Un tema por conversación
Nos comprometemos a tratar un solo asunto por vez. Si aparece otro, lo anotamos y lo dejamos para . El que ya está abierto se termina primero.
2. Lo que queda fuera
Quedan fuera los insultos, el desprecio, las burlas, usar la ruptura como amenaza para ganar la discusión y sacar a relucir hechos ya conversados. Decir en serio que uno piensa en terminar se habla en frío, y eso sí entra. Añadimos .
3. Hablar de la conducta
Describimos lo que pasó y cómo nos hizo sentir, sin hablar por la otra persona. Empezamos las frases por “yo”.
4. La señal de pausa
Cualquiera puede pedir una pausa diciendo . Pedirla no es abandonar la conversación, y quien la recibe la respeta.
5. Cuánto dura la pausa y quién retoma
La pausa dura y al terminar retomamos el tema, aunque incomode. Propone el reencuentro .
6. Dónde y delante de quién
No discutimos delante de nuestros hijos ni de la familia, y no le pedimos a nadie que haga de juez. Cada uno sí puede hablar de lo suyo con quien confíe o con un profesional.
7. Cerrar aunque no haya acuerdo
Aceptamos que algunos temas no se resuelven. Al llegar a ese punto lo decimos en voz alta y acordamos qué hacemos mientras tanto.
8. Si alguno se sale, y revisión
Cuando alguno se salga de lo acordado, lo nombramos sin volverlo el nuevo tema. Si pasa seguido, lo hablamos con . Revisamos este acuerdo el .
Es un acuerdo práctico entre dos personas. Ningún estudio ha medido si firmar reglas de discusión mejora una relación.