Cuatro juegos de atención plena para el aula
Cuatro juegos cortos para practicar la calma y la atención con el grupo. Léelos y guíalos con voz tranquila. Son actividades voluntarias, sin nota ni obligación, y quien no quiera participar puede solo observar.
1. Respirar con un compañero de peluche
Notar la respiración con ayuda de un objeto en la panza.
- Cada niño se acuesta boca arriba con un peluche pequeño sobre la panza.
- Respiran despacio y miran cómo el peluche sube al tomar aire.
- Sueltan el aire aún más despacio y ven al peluche bajar.
- Lo repiten varias veces, en silencio, siguiendo al peluche.
2. Escuchar la campana
Afinar el oído y esperar en calma.
- Haz sonar una campana o un objeto con un sonido largo.
- Los niños escuchan el sonido hasta que se apaga del todo.
- Levantan la mano cuando ya no lo oyen.
- Después comparten qué otros sonidos del salón alcanzaron a notar.
3. Los cinco sentidos
Volver al presente con el cuerpo.
- Pide al grupo nombrar algo que ven en el salón.
- Luego algo que oyen, algo que huelen y algo que sienten en la piel.
- Terminan con algo que pueden saborear o que recuerdan de un sabor.
- Lo hacen despacio, un sentido a la vez.
4. Comer una pasa muy despacio
Prestar atención plena a algo cotidiano.
- Dale a cada niño una pasa o un trozo pequeño de fruta.
- La miran y la huelen como si fuera la primera vez.
- La ponen en la boca sin masticar y notan el sabor.
- La comen muy despacio y cuentan qué notaron.
Estos juegos ayudan a calmar y enfocar al grupo por un rato. No son un tratamiento para problemas de salud mental. Antes del juego de la pasa, asegúrate de que ningún niño tenga alergias alimentarias, y si un niño la está pasando mal, avisa a la familia y al equipo de orientación.