Técnicas de estudio basadas en evidencia PDF

Las seis técnicas de estudio con más respaldo científico, explicadas paso a paso, y una bitácora semanal para anotar cuál usaste en cada tema. Guía gratis, lista para imprimir.

Técnicas de estudio basadas en evidencia

Lee las seis técnicas y usa la bitácora para anotar cuál aplicas en cada tema.

1. Recuperación activa

Sacar lo aprendido de la memoria es la técnica con más respaldo de las diez revisadas.

  1. Cierra los apuntes y escribe o di todo lo que recuerdes del tema.
  2. Comprueba con el material qué recordaste bien y qué faltó.
  3. Hazte preguntas o pequeños tests. Subrayar y releer no entrenan lo mismo.

2. Práctica espaciada

Repartir el estudio en varias sesiones retiene más que concentrarlo de una vez.

  1. Divide el temario en varias sesiones separadas en el tiempo.
  2. Deja pasar horas o días entre un repaso y el siguiente.
  3. Amplía el intervalo cuanto más lejos quieras recordar el material.

3. Intercalado

Alternar temas o tipos de problema entrena a elegir la estrategia correcta.

  1. Mezcla varios tipos de ejercicio en una misma sesión, sin agotar uno antes de pasar al otro.
  2. Alterna asignaturas o subtemas relacionados, con bloques cortos de cada uno.
  3. Cuesta más al principio, y por eso mismo consolida mejor.

4. Elaboración

Explicar el porqué y conectar ideas con lo que ya sabes profundiza la comprensión.

  1. Pregúntate por qué un hecho es cierto y cómo se relaciona con otros.
  2. Conecta cada concepto nuevo con ejemplos o ideas que ya conoces.
  3. Escribe la explicación con tus propias palabras.

5. Ejemplos concretos

Aterrizar las ideas abstractas en casos concretos las hace más comprensibles y memorables.

  1. Busca o inventa un ejemplo real para cada concepto abstracto.
  2. Reúne varios ejemplos para ver qué tienen en común.
  3. Relaciona el ejemplo con la definición para no confundir la superficie con la idea.

6. Autoexplicación

Explicarte a ti mismo cada paso mientras estudias revela lo que aún no entiendes.

  1. Al leer o resolver, ve diciéndote por qué haces cada paso.
  2. Cuando algo no puedas explicar, ahí está el hueco que debes repasar.
  3. Imagina que se lo enseñas a otra persona para comprobar tu comprensión.

La recuperación activa y la práctica espaciada son las dos técnicas con mayor evidencia. Las otras cuatro se combinan según el tema.

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No todas las formas de estudiar rinden igual. Una revisión amplia de la psicología cognitiva y educativa comparó diez técnicas habituales y encontró que dos destacan por su utilidad en distintas edades y materias, la práctica de recuperación y la práctica distribuida en el tiempo. Otras muy populares, como releer o subrayar, resultaron de utilidad baja pese a ser las más usadas. (Dunlosky et al., 2013)1

Someterse a pequeñas pruebas mejora la retención a largo plazo más que volver a estudiar el mismo texto, un efecto que se conoce como aprendizaje potenciado por evaluación. Espaciar los repasos supera al estudio concentrado, según un metaanálisis que reunió cientos de experimentos. (Roediger y Karpicke, 2006)3 (Cepeda et al., 2006)4

Las otras cuatro estrategias vienen del conjunto que Weinstein y sus colegas divulgaron para el aula, con un apoyo empírico más desigual que el de las dos primeras. (Weinstein et al., 2018)2 (Dunlosky et al., 2013)1

Cómo usar la hoja

  • Déjala donde estudias, a la vista, fuera de la carpeta de apuntes.
  • Rellena una fila de la bitácora al terminar cada sesión, mientras recuerdas cómo fue.
  • Al cabo de un mes, mira la columna de técnicas. La que no aparece nunca es la que conviene probar.

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Fuentes

  1. Dunlosky, J., Rawson, K. A., Marsh, E. J., Nathan, M. J., & Willingham, D. T. (2013). Improving students’ learning with effective learning techniques. Psychological Science in the Public Interest, 14(1), 4-58. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26173288/
  2. Weinstein, Y., Madan, C. R., & Sumeracki, M. A. (2018). Teaching the science of learning. Cognitive Research: Principles and Implications, 3, 2. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5780548/
  3. Roediger, H. L., & Karpicke, J. D. (2006). Test-enhanced learning: Taking memory tests improves long-term retention. Psychological Science, 17(3), 249-255. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16507066/
  4. Cepeda, N. J., Pashler, H., Vul, E., Wixted, J. T., & Rohrer, D. (2006). Distributed practice in verbal recall tasks: A review and quantitative synthesis. Psychological Bulletin, 132(3), 354-380. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16719566/