El plan de tratamiento es el documento donde el profesional deja por escrito hacia dónde va la terapia y cómo piensa llegar. Recoge el motivo de consulta, una impresión diagnóstica o formulación, los objetivos, el enfoque y las técnicas, el encuadre de las sesiones y la forma de valorar el progreso, de modo que el trabajo tenga un rumbo claro y revisable. (APA, s. f.)1
Un buen plan distingue el objetivo general, que es el cambio principal que se busca, de los objetivos específicos, que son metas concretas, observables y con un plazo. La terapia funciona mejor cuando esos objetivos se acuerdan con el paciente y se revisan de forma periódica, ajustándolos si aparece nueva información o si algo no avanza. (Opland y Torrico, 2024)2
El enfoque y las técnicas se eligen según el caso, ya que existen distintos tipos de psicoterapia con apoyo empírico para diferentes dificultades. Registrar indicadores de progreso ayuda a saber si el plan está funcionando o conviene modificarlo. (NIMH, s. f.)3 (Opland y Torrico, 2024)2
Esta plantilla es un esquema en blanco de organización profesional. No sustituye el juicio clínico, la formación en cada técnica ni las normas de documentación del colegio profesional de cada país.123
Cómo usar la hoja
- Completa los datos, el motivo de consulta y la formulación tras la evaluación inicial.123
- Define un objetivo general y dos o tres objetivos específicos, con su enfoque y sus técnicas.123
- Fija los indicadores de progreso y una fecha para revisar el plan con el paciente.123
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