Mi monstruo de las emociones
Pinta cada círculo del color que tú elijas y colorea el monstruo con los colores de lo que sientes hoy.
- Alegría
- Tristeza
- Enfado
- Miedo
- Sorpresa
- Asco
No hay colores correctos ni incorrectos.
Tres hojas para colorear un monstruo original y relacionar situaciones con emociones.
Hoja 1 de 3 · Mi monstruo de las emociones
Reconocer y nombrar emociones importa más allá del juego. En un estudio que siguió a niños de familias con pocos recursos desde los 5 años, su conocimiento de las emociones predijo la conducta social y el rendimiento académico a los 9, incluso teniendo en cuenta la inteligencia verbal. Estas tres hojas son un rato para practicar eso: ponerle color y nombre a lo que se siente. (Izard et al., 2001)1
Ponerle palabras a lo que se siente también cambia la respuesta emocional. En adultos, etiquetar con una palabra un estímulo emocional redujo la actividad de la amígdala en comparación con solo observarlo. (Lieberman et al., 2007)2
La leyenda de colores queda en blanco a propósito. Un estudio con casi 4.600 participantes de 30 países encontró patrones comunes al asociar colores y emociones, junto con diferencias claras según el idioma y el lugar. Por eso aquí no hay una clave impuesta y cada niño elige la suya. (Jonauskaite et al., 2020)3
Las seis emociones de la segunda hoja siguen la propuesta clásica de las emociones básicas, con expresiones faciales que se reconocen en culturas muy distintas. (Ekman, 1992)4
Trabajar las emociones con un monstruo que cambia de color se hizo popular gracias al cuento El monstruo de colores, de Anna Llenas. Estas hojas son un material independiente, sin relación con ese libro ni con su editorial: el personaje es un dibujo original de psyred.org. (Llenas, 2012)5
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