La cabeza y la caraIntensidad: 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
2
La garganta y el cuelloIntensidad: 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
3
El pecho y la respiraciónIntensidad: 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
4
La panzaIntensidad: 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
5
Las manos y los brazosIntensidad: 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
6
Las piernas y los piesIntensidad: 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Acompaña al niño mientras la llena y deja que use sus propias palabras, aunque no estén en la lista. No hay respuestas correctas y esta hoja no sirve para diagnosticar nada. Si no quiere seguir, pueden parar en cualquier momento.
Mapa corporal de emociones para niños, para imprimir.
Hietanen y sus colegas reunieron a 331 participantes de entre 6 y 17 años, más un grupo de adultos jóvenes. Cada uno coloreó sobre una silueta de papel las zonas que sentía activarse con cada emoción. Ya a los 6 años los patrones eran distinguibles para la alegría, el miedo y la sorpresa. El enojo y la tristeza aparecieron claros hacia los 8 años, y el asco hacia los 10. (Hietanen et al., 2016)1
Los mapas se parecen más a los de un adulto conforme el niño crece. Los autores no pudieron separar si ese cambio refleja sensaciones corporales distintas o una mejor capacidad de notarlas y describirlas. La hoja de un niño pequeño se interpreta con esa reserva. (Hietanen et al., 2016)1
La investigación original con adultos funciona igual. A más de 700 participantes se les pidió pintar sobre dos siluetas las regiones que sentían activarse o desactivarse ante palabras, relatos, películas o caras, y los mapas resultaron parecidos entre personas y distintos para cada emoción. Lo que recogió fue la percepción de cambios corporales, de modo que no midió emociones ni actividad fisiológica. (Nummenmaa et al., 2014)2
Las muestras de ambos estudios son finlandesas, con submuestras sueca y taiwanesa en el de adultos. No incluyeron participantes latinoamericanos ni hispanohablantes. Los patrones publicados sirven como referencia general, fuera de cualquier norma individual. (Nummenmaa et al., 2014)2
Ninguno de estos estudios evaluó una hoja como esta. Los autores mencionan que la herramienta podría apoyar el aprendizaje emocional de los niños, y esa frase expresa una expectativa suya, porque no midieron nada de eso. Aquí funciona como ejercicio de vocabulario y de conversación entre un adulto y un niño.
Cómo usar la hoja
Pon el nombre de la emoción y la fecha en cada copia.
Añade al margen las palabras que el niño invente.
Guarda juntas las copias de distintas emociones para compararlas después.
Psyred utiliza fuentes académicas e institucionales para respaldar sus páginas educativas. Lee nuestro proceso editorial para saber cómo revisamos, actualizamos y corregimos el contenido.
Nummenmaa, L., Glerean, E., Hari, R., y Hietanen, J. K. (2014). “Bodily maps of emotions”. Proceedings of the National Academy of Sciences, 111(2), 646-651. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3896150/
Hola, soy Moli.
Cualquier duda sobre la hoja, o sobre lo que te trajo hasta ella.