Un diario de ira es un autorregistro de los episodios de enojo: qué los desencadenó, qué pensaste, qué notaste en el cuerpo y cómo respondiste. Registrar estos datos es una técnica básica de la terapia cognitivo-conductual y ayuda a identificar detonantes y patrones que se repiten. (Cohen et al., 2013)1
Los programas de manejo de la ira basados en la terapia cognitiva, como el modelo de inoculación al estrés de Novaco, enseñan a detectar las señales tempranas y los disparadores del enojo antes de que escale. (Novaco, 1977)2
La APA recuerda que el objetivo no es eliminar la ira —una emoción normal— sino reconocerla a tiempo y elegir respuestas que no dañen; por eso la hoja incluye una columna para reparar o ajustar. (APA, s. f.)3
Cómo usar la hoja
- Completa la entrada cuando la intensidad haya bajado, no en el momento más alto. (Novaco, 1977)2
- Describe hechos observables antes de interpretar los motivos de los demás. (Cohen et al., 2013)1
- Cierra con una reparación posible o un ajuste para la próxima vez. (APA, s. f.)3
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