Acuerdo de crianza compartida PDF

Un documento con cláusulas para completar y firmar entre padres separados, sobre cómo se hablan, cómo se avisan y qué consultan. Gratis para imprimir.

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Nuestro acuerdo de crianza compartida

Léanlo por separado, complétenlo en un momento tranquilo y fírmenlo antes de que haga falta. Es un acuerdo de buena voluntad entre dos adultos, sin valor legal.

Este acuerdo solo sirve si las dos personas pueden negociar en igualdad y con seguridad. No lo uses si hay violencia, amenazas o control sobre tus movimientos, tu dinero o tus contactos, ni si temes por la seguridad de tus hijos o la tuya, porque acordar canales de contacto y entregas puede darle a la otra persona una vía para seguir controlándote. Busca apoyo especializado antes de firmar nada.

1. Cómo hablamos del otro delante de nuestros hijos

Ninguno de los dos critica ni descalifica al otro delante de nuestros hijos. Lo que tengamos que reclamarnos lo hablamos entre adultos y por el canal acordado. Tampoco les pedimos que lleven mensajes ni que cuenten lo que pasa en la otra casa.

2. Nuestro canal de contacto

Nos comunicamos por ________________________ y, salvo urgencia, entre las ______ y las ______ horas. Procuramos responder dentro de ______ horas. Los temas de nuestros hijos se tratan por ese canal y nunca a través de ellos.

3. Cómo avisamos de un cambio

Cualquier cambio de horario, de lugar de encuentro o de plan se avisa con al menos ______________ de anticipación por el canal acordado. Si surge un imprevisto, avisamos apenas lo sepamos y proponemos una alternativa concreta en el mismo mensaje.

4. Qué decisiones consultamos

Consultamos entre los dos antes de decidir sobre ________________________, por ejemplo salud, escuela o viajes. Las decisiones del día a día las toma quien esté a cargo. Procuramos sostener horarios de sueño y de pantallas parecidos en ambas casas, y las diferencias que queden no se usan como argumento delante de nuestros hijos.

5. Cuando no estemos de acuerdo, y revisión

Si no llegamos a un acuerdo, lo dejamos por escrito y buscamos apoyo en ________________________ antes de discutirlo delante de nuestros hijos. Revisamos este documento el ________________________.

6. Qué es y qué no es este documento

Este acuerdo no es un instrumento legal y no sustituye un convenio regulador ni una resolución judicial. Las normas cambian según el país. Si necesitamos que algo sea exigible, lo consultamos con un abogado de familia.

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Qué sabemos sobre la crianza compartida tras una separación.

Lo que más se ha medido es la exposición de los hijos al conflicto entre los padres. Un metaanálisis de 71 estudios con más de 10.000 niños y adolescentes encontró que la forma en que el hijo interpreta y siente el conflicto se asocia con problemas de ajuste, con asociaciones de moderadas a grandes para las cogniciones y menores para el malestar emocional, y más marcadas en los problemas internalizantes. La propia autora advierte que la dirección de esa relación no está establecida. (Rhoades, 2008)1

En familias ya separadas el patrón se repite con efectos pequeños. Un metaanálisis con 2.257 correlaciones procedentes de 115 muestras y 24.854 familias divorciadas encontró asociaciones en la dirección esperada entre el conflicto entre los padres, la crianza y el ajuste de los hijos, en su mayoría de tamaño pequeño. Entre los mediadores aparecen el apoyo, la hostilidad, la estructuración y la difusión de roles, que es lo que estas cláusulas intentan ordenar. (van Dijk et al., 2020)2

La primera cláusula es la que tiene el respaldo más directo. Sentirse en medio de los dos padres es un fenómeno medido desde hace décadas. En un estudio con 522 adolescentes de entre 10 y 18 años, sentirse atrapado se relacionó con conflicto y hostilidad altos y con poca cooperación entre los padres, y el conflicto se asoció al ajuste sobre todo de forma indirecta, a través de ese sentimiento. Los adolescentes en residencia compartida resultaron los más vulnerables cuando el conflicto era alto, y los menos vulnerables cuando los padres cooperaban. (Buchanan et al., 1991)3

Un metaanálisis reciente pone cifra a esa relación. Con 49 estudios, 23.336 personas de 15.137 familias en diez países, la asociación entre el conflicto entre los padres y el hecho de que los hijos se sientan atrapados fue de 0,402. Los estudios longitudinales arrojaron una asociación algo menor, de 0,329, que los transversales. (Schrodt, 2026)4

Sobre los programas estructurados para padres separados hay evidencia aleatorizada, con límites que conviene conocer. Un seguimiento a seis años de 218 familias en Estados Unidos encontró que el 11 % de los adolescentes del programa dirigido a madres e hijos había tenido un trastorno mental diagnosticado en el último año, frente al 23,5 % del grupo control. En una réplica posterior con 830 familias derivadas por juzgados, los efectos fueron pequeños y aparecieron en familias blancas no hispanas, sin encontrarse en familias hispanas. (Wolchik et al., 2002)5 (Sandler et al., 2019)6

La advertencia que abre el documento es la parte menos negociable. La literatura sobre abuso posterior a la separación describe que los agresores instrumentalizan a los hijos, por ejemplo para saber dónde está la otra persona o para forzar el contacto, y que los procesos legales y las entregas pueden convertirse en otra vía para sostener el control. En un análisis de casos judiciales de contacto con los hijos en los que había abuso doméstico, el abuso posterior a la separación estaba presente en el 71 % de ellos. (Spearman et al., 2023)7 (Walsh, 2024)8

Ningún estudio ha medido si firmar un acuerdo como este mejora algo. Todas las muestras citadas son estadounidenses, canadienses o europeas, y la única réplica que analizó el origen étnico no encontró beneficio en familias hispanas. Esta hoja ordena una conversación, sin prometer un resultado.12345678

Cómo usar la hoja

  • Léanlo por separado antes de sentarse a completarlo.12345678
  • Complétenlo en un momento tranquilo, lejos de una discusión.12345678
  • Guarden cada uno una copia firmada y déjenla a mano.12345678
  • Pongan fecha de revisión y cambien lo que no esté funcionando.12345678

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Fuentes

  1. Rhoades, K. A. (2008). “Children’s responses to interparental conflict, a meta-analysis of their associations with child adjustment”. Child Development, 79(6), 1942-1956. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC2597571/
  2. van Dijk, R., van der Valk, I. E., Deković, M., y Branje, S. (2020). “A meta-analysis on interparental conflict, parenting, and child adjustment in divorced families”. Clinical Psychology Review, 79, 101861. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32512420/
  3. Buchanan, C. M., Maccoby, E. E., y Dornbusch, S. M. (1991). “Caught between parents, adolescents’ experience in divorced homes”. Child Development, 62(5), 1008-1029. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/1756653/
  4. Schrodt, P. (2026). “Interparental conflict and parent-child triangulation, a meta-analytical review of children feeling caught between parents”. Human Communication Research, publicación anticipada en línea. https://academic.oup.com/hcr/advance-article/doi/10.1093/hcr/hqaf018/8223507
  5. Wolchik, S. A., Sandler, I. N., Millsap, R. E., Plummer, B. A., Greene, S. M., Anderson, E. R., et al. (2002). “Six-year follow-up of preventive interventions for children of divorce”. JAMA, 288(15), 1874-1881. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12377086/
  6. Sandler, I., Wolchik, S., Mazza, G., Gunn, H., Tein, J.-Y., Berkel, C., Jones, S., y Porter, M. (2019). “Randomized effectiveness trial of the New Beginnings Program for divorced families”. Journal of Clinical Child and Adolescent Psychology. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6642686/
  7. Spearman, K. J., Vaughan-Eden, V., Hardesty, J. L., y Campbell, J. (2023). “Post-separation abuse, a literature review connecting tactics to harm”. Journal of Family Trauma, Child Custody and Child Development. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11114442/
  8. Walsh, K. (2024). “The failure to recognize continuing harm, post-separation domestic abuse in child contact cases”. Violence Against Women. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12062548/