5 beneficios de la terapia que quizás no conocías
Los beneficios de la terapia van más allá de sentirse escuchado. Hay efectos medidos sobre la salud física, las relaciones y hasta la economía personal, y varios se mantienen años después de la última sesión. Si llevas tiempo dándole vueltas a la idea de empezar, estos cinco datos te pueden ayudar a decidir con más información.
Qué es realmente la terapia y cómo funciona
La psicoterapia es un tratamiento con métodos probados, no una charla de desahogo. Un profesional entrenado te ayuda a ver cómo se conectan tus pensamientos, tus emociones y lo que haces, y a practicar formas distintas de responder. Desahogarse con amigos tiene su valor, pero no es lo mismo. En terapia nadie te interrumpe con consejos apurados, y el objetivo es que aprendas a manejarte por tu cuenta.
¿Funciona? Para la mayoría, sí. La Asociación Americana de Psicología recoge que alrededor del 75% de quienes inician psicoterapia mejora en los primeros seis meses (APA, s. f.)1. No es una garantía individual, ningún tratamiento la ofrece, pero es una probabilidad bastante mejor que la de esperar a que el malestar se pase solo.
Cinco beneficios respaldados por la evidencia
1. Puede fortalecer tu sistema inmunológico
Suena exagerado y por eso conviene citar bien. Una revisión de 56 ensayos clínicos con más de 4.000 participantes, publicada en JAMA Psychiatry, encontró que las intervenciones psicológicas se asociaron con una mejora del 14,7% en la función inmune beneficiosa y una reducción del 18% en la actividad inmune dañina, como la inflamación crónica (Shields et al., 2020)2. Los efectos se mantuvieron al menos seis meses después del tratamiento, y la terapia cognitivo-conductual fue de las que mostró resultados más consistentes.
El mecanismo tiene lógica. Menos estrés sostenido significa menos cortisol circulando, y tu cuerpo lo nota.
2. Mejora tus relaciones
Cuando entiendes mejor lo que sientes, discutes distinto. La revisión de referencia sobre terapia de pareja, publicada en el Journal of Marital and Family Therapy, concluye que la terapia de pareja beneficia a cerca del 70% de las parejas que la reciben (Lebow et al., 2012)3. Y aunque vayas solo, aprender a poner límites o a pedir lo que necesitas sin estallar termina notándose en la gente que te rodea.
3. La inversión suele salir a cuenta
La terapia cuesta dinero y conviene decirlo sin rodeos. Aun así, un análisis global publicado en The Lancet Psychiatry calculó que cada dólar invertido en tratar la depresión y la ansiedad devuelve entre 2,3 y 5,7 dólares en salud y productividad recuperadas (Chisholm et al., 2016)4. El estrés crónico sin tratar también se paga, en consultas médicas, medicamentos y días de trabajo perdidos.
Además, la terapia no está pensada como un gasto permanente. Su propósito es acompañarte en los momentos en que no puedes solo y darte herramientas para que, con el tiempo, avances de forma autónoma.
4. Los efectos duran cuando la terapia termina
A diferencia de un medicamento, que deja de actuar cuando lo suspendes, lo que aprendes en terapia se queda contigo. En un ensayo clínico con personas con depresión moderada a severa, solo el 31% de quienes completaron terapia cognitiva recayó en el año siguiente, frente al 76% de quienes dejaron la medicación (Hollon et al., 2005)5. A quienes terminaron la terapia les fue igual de bien que a quienes siguieron tomando antidepresivos.
Ninguna habilidad te vuelve inmune a las recaídas. Pero saber reconocer tus propios patrones a tiempo cambia el pronóstico.
5. Te ayuda a conocerte mejor
Es el beneficio más difícil de medir y el que más mencionan los pacientes. En sesión tienes un espacio para revisar por qué reaccionas como reaccionas, qué patrones repites y qué valores quieres que guíen tus decisiones. No hay porcentaje que capture eso, y tampoco hace falta.
La terapia online funciona igual de bien
La videollamada dejó de ser el plan B. Un metaanálisis que comparó la psicoterapia por video con la presencial no encontró diferencias relevantes de eficacia, con los mejores resultados en terapia cognitivo-conductual para ansiedad y depresión (Fernandez et al., 2021)6. La pandemia terminó de normalizarla como vía de atención en salud mental (Wind et al., 2020)7.
Las ventajas prácticas existen, aunque conviene no exagerarlas.
- Te ahorras traslados y salas de espera.
- Puedes elegir terapeuta sin importar en qué ciudad o país viva.
- Si viajas o te mudas, el proceso no se interrumpe.
- Para algunas personas, hablar de temas difíciles resulta más fácil desde su propio espacio.
Hay excepciones. En cuadros severos o situaciones de riesgo, la atención presencial o combinada sigue siendo la opción indicada, y un buen profesional te lo dirá en la primera consulta. Si quieres profundizar en cómo funciona esta modalidad, tenemos una guía sobre la terapia psicológica online.
Cómo elegir la terapia adecuada para ti
Con tantas opciones es fácil quedarse en el análisis eterno. Cuatro preguntas ayudan a aterrizar la decisión.
- Piensa qué te está doliendo de verdad. La terapia cognitivo-conductual tiene buena evidencia para la ansiedad y los ataques de pánico, y los enfoques psicodinámicos o de pareja encajan mejor cuando el tema son los vínculos. Si no lo tienes claro, cualquier buen terapeuta te orienta en la primera sesión.
- Habla de dinero desde el principio. Pregunta la tarifa completa, si hay descuentos por paquetes de sesiones y, según tu país, si tu seguro cubre parte del costo.
- Considera tu personalidad. Hay terapeutas más directivos, con tareas y ejercicios concretos, y otros que te acompañan a llegar a tus propias conclusiones. La química con tu terapeuta pesa, y mucho.
- Date permiso de cambiar. Si después de unas sesiones no sientes confianza, puedes buscar a otro profesional. Pasa seguido y los terapeutas lo saben.
En el directorio de psicólogos de Psyred puedes comparar el enfoque, la formación y la tarifa de cada profesional antes de decidir.
Conclusión
La psicoterapia tiene efectos documentados sobre la salud física, las relaciones y la economía personal, y buena parte de esos efectos sigue ahí años después de la última sesión. No es magia ni funciona para todo el mundo. La evidencia acumulada, aun así, es difícil de ignorar.
Si estabas esperando información para decidir, ya la tienes. Cuando quieras dar el paso, aquí te explicamos cómo agendar una primera sesión.
Puntos clave a recordar
- Alrededor del 75% de quienes inician psicoterapia mejora en los primeros seis meses, según la APA.
- Una revisión de 56 ensayos clínicos vincula las intervenciones psicológicas con mejoras medibles del sistema inmune que persisten al menos seis meses.
- La terapia de pareja beneficia a cerca del 70% de las parejas que la reciben.
- Cada dólar invertido en tratar la depresión y la ansiedad devuelve entre 2,3 y 5,7 dólares en salud y productividad.
- Tras completar terapia cognitiva para la depresión, la recaída al año fue del 31%, frente al 76% al retirar solo la medicación.
- La terapia por video es igual de eficaz que la presencial para la mayoría de los cuadros.
Referencias
Verificamos las afirmaciones clave de este artículo con fuentes primarias. Conoce nuestro proceso editorial.
- American Psychological Association. (s. f.). Understanding psychotherapy and how it works. https://www.apa.org/topics/psychotherapy/understanding
- Shields, G. S., Spahr, C. M., & Slavich, G. M. (2020). Psychosocial interventions and immune system function. A systematic review and meta-analysis of randomized clinical trials. JAMA Psychiatry, 77(10), 1031-1043. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2020.0431
- Lebow, J. L., Chambers, A. L., Christensen, A., & Johnson, S. M. (2012). Research on the treatment of couple distress. Journal of Marital and Family Therapy, 38(1), 145-168. https://doi.org/10.1111/j.1752-0606.2011.00249.x
- Chisholm, D., Sweeny, K., Sheehan, P., Rasmussen, B., Smit, F., Cuijpers, P., & Saxena, S. (2016). Scaling-up treatment of depression and anxiety. A global return on investment analysis. The Lancet Psychiatry, 3(5), 415-424. https://doi.org/10.1016/S2215-0366(16)30024-4
- Hollon, S. D., DeRubeis, R. J., Shelton, R. C., Amsterdam, J. D., Salomon, R. M., O'Reardon, J. P., Lovett, M. L., Young, P. R., Haman, K. L., Freeman, B. B., & Gallop, R. (2005). Prevention of relapse following cognitive therapy vs medications in moderate to severe depression. Archives of General Psychiatry, 62(4), 417-422. https://doi.org/10.1001/archpsyc.62.4.417
- Fernandez, E., Woldgabreal, Y., Day, A., Pham, T., Gleich, B., & Aboujaoude, E. (2021). Live psychotherapy by video versus in-person. A meta-analysis of efficacy and its relationship to types and targets of treatment. Clinical Psychology & Psychotherapy, 28(6). https://doi.org/10.1002/cpp.2594
- Wind, T. R., Rijkeboer, M., Andersson, G., & Riper, H. (2020). The COVID-19 pandemic. The 'black swan' for mental health care and a turning point for e-health. Internet Interventions, 20, 100317. https://doi.org/10.1016/j.invent.2020.100317