El temperamento describe las diferencias individuales, de base biológica, en la manera de reaccionar y de autorregularse ante el entorno, y se aprecia ya en los primeros meses de vida. (APA, s. f.)1
Alexander Thomas y Stella Chess siguieron a 141 niños en un estudio longitudinal y, a partir de sus observaciones y de entrevistas a las familias, describieron nueve dimensiones que resumen el estilo de comportamiento de un niño o niña. (Ramos Martín et al., 2009)2 (Enciclopedia sobre el Desarrollo de la Primera Infancia, 2011)3
Al combinar esas dimensiones aparecieron tres patrones frecuentes, el niño de temperamento fácil, el de temperamento difícil y el lento para animarse. Ningún niño encaja del todo en un solo tipo, y bastantes no entran en ninguno con claridad. (Worthy et al., 2020)4 (Ramos Martín et al., 2009)2
Thomas y Chess subrayaron que el desarrollo depende sobre todo del ajuste entre el temperamento del niño y las expectativas de su entorno, una idea que llamaron bondad de ajuste. Anotar ejemplos concretos ayuda a entender a un niño real y a describir su estilo con respeto. (Enciclopedia sobre el Desarrollo de la Primera Infancia, 2011)3 (Ramos Martín et al., 2009)2
Cómo usar la hoja
- Observa a un niño o niña durante unos días, o recuerda tu propia infancia.1234
- Completa cada dimensión con un ejemplo concreto de su comportamiento.1234
- Revisa los tres tipos y anota cuál describe mejor su estilo, sin etiquetarlo.1234
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