El trastorno del espectro autista, o TEA, es una condición del neurodesarrollo que influye en cómo la persona se comunica, se relaciona y procesa el mundo que la rodea. Se llama espectro porque sus señales y su intensidad varían mucho de una persona a otra, y muchas personas autistas llevan vidas plenas con los apoyos adecuados. (NIMH, s. f.)1
Las señales se agrupan sobre todo en dos áreas. Una es la comunicación y la interacción social, con aspectos como el poco contacto visual, no responder al nombre o la dificultad para compartir intereses y emociones. La otra son las conductas e intereses repetitivos, como los movimientos repetidos, la insistencia en las rutinas o las respuestas inusuales a los sonidos y las texturas. Algunas señales pueden notarse ya en los primeros años. (NICHD, s. f.)2 (MedlinePlus, s. f.)3
Esta hoja sirve para que la familia organice lo que observa y lo lleve a una consulta, no para poner una etiqueta. Si aparecen varias de estas señales, si el niño o la niña pierde habilidades que ya tenía, o si algo preocupa a la familia, lo recomendable es pedir una evaluación del desarrollo con un profesional, porque una detección temprana facilita el acceso a los apoyos. Solo un equipo profesional puede evaluar y diagnosticar el autismo. (NIMH, s. f.)1 (NICHD, s. f.)2
Cómo usar la hoja
- Lee cada apartado y anota en las líneas las señales concretas que observas en tu hijo o hija.123
- Registra también desde cuándo las notas y con qué frecuencia.123
- Lleva la hoja completada a una consulta con un profesional del desarrollo, que es quien puede evaluar el autismo.123
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