Por qué los latinos no van al psicólogo y lo que suele haber detrás

Si te has preguntado por qué los latinos no van al psicólogo, la respuesta casi nunca es falta de ganas. Suele ser una mezcla de estigma, lealtad familiar y barreras prácticas. Y a veces es algo muy simple, no saber por dónde empezar.

¿Por qué los latinos no van al psicólogo aunque quieran ir?

Porque querer ir no siempre alcanza. En muchas familias latinas, pedir ayuda emocional se siente como admitir debilidad. Y si has sido la persona que resuelve, sentarte a hablar de ti puede sentirse raro, incluso egoísta.

También pasa algo más silencioso. A veces no es que no confíes en la terapia, es que no confías en tener que explicar tu contexto desde cero. Ese cansancio te puede frenar antes de la primera cita.

¿Qué papel tienen el estigma, el orgullo y la privacidad?

El estigma en lo latino no siempre se dice en voz alta. Se disfraza de reglas, eso se arregla en casa, no se habla afuera, la familia se respeta. El mensaje es claro, lo que pasa adentro se queda adentro, incluso cuando te está pasando factura.

Y ojo, hay algo valioso en esa privacidad. El problema es cuando la privacidad se convierte en aislamiento. Cuando la regla es no incomodar a nadie, te quedas solo con todo.

Para aterrizarlo en números, en la encuesta nacional de SAMHSA con datos de 2023, los adultos hispanos o latinos con cualquier enfermedad mental reportaron menor uso de servicios de salud mental que los adultos no hispanos, 47.4 por ciento frente a 55.1 por ciento.

¿Cuánto influyen el dinero, el seguro y el tiempo?

Muchísimo. Si estás trabajando, cuidando a otros o resolviendo papeles, la salud mental se vuelve un lujo en la agenda. No porque no te importe, sino porque el cansancio decide por ti.

El seguro también pesa, y no solo por el costo. Pesa por la burocracia, por no saber qué cubre y por la incertidumbre. Cuando el camino se siente confuso, es más fácil postergarlo.

El panorama general lo confirma. La Oficina de Salud de Minorías de EE UU señala que, en 2023, los adultos hispanos tenían 28 por ciento menos probabilidad de recibir tratamiento de salud mental que los adultos blancos no hispanos.

¿Cómo dar el primer paso sin hacerlo un drama?

Empieza pequeño. No necesitas un diagnóstico ni un discurso perfecto. Puedes empezar con una pregunta sencilla, qué se repite en mi vida y qué me está quitando paz.

Si lo que te frena es el miedo a no ser entendido, busca un espacio donde no tengas que traducirte. A veces eso significa terapia en español. Si te sirve, puedes leer primero sobre salud mental para latinos en Estados Unidos y decidir con menos presión.

Preguntas frecuentes

¿Es normal sentir vergüenza de ir al psicólogo?

Sí, es común, sobre todo si creciste con la idea de que los problemas se resuelven en casa. La vergüenza a veces aparece justo cuando estás cambiando una regla vieja.

¿Cómo le digo a mi familia que voy a terapia?

No tienes que dar explicaciones largas. Puedes decir que estás cuidando tu salud y que prefieres mantenerlo privado por ahora.

¿Qué hago si no tengo seguro o no me alcanza?

Empieza preguntando por precios claros, opciones de pago y modalidades online. Una primera sesión puede ayudarte a ver costos y ritmo sin comprometerte de más.

¿La terapia online puede ser un buen inicio?

Para muchas personas, sí, porque reduce tiempos, traslados y exposición. Si te da más seguridad empezar desde tu casa, ese detalle puede marcar la diferencia.

Fuentes

  1. SAMHSA, Results from the 2023 National Survey on Drug Use and Health, Table B.28B
  2. Office of Minority Health, Mental and Behavioral Health Hispanic Latino
Elaborado por

Este artículo fue elaborado por el Equipo Editorial de Psy Red. Verificamos los datos con fuentes primarias como CDC, OMS y APA. Nuestro contenido es informativo y no sustituye la atención de un profesional de salud mental.